Es esencial que tú duermas bien cada noche, y en esa manera tu cuerpo y tu mente se pueden recuperar completamente de los esfuerzos del día. Cuando puedes dormir bien en la noche, es mucho más fácil despertar en la mañana y puedes comenzar el día sintiéndote bien. La persona que puede dormir bien en la noche, piensa y actúa con todo el poder de sus facultades.

El aspecto exterior de una persona también refleja el beneficio de un buen descanso en la noche. La persona que puede dormir normalmente y bien, aparece fresca y vibrante, con clara visión; los músculos de la cara aparecen relajados. La vos parece más honda y más clara.

La habilidad de dormir bien, conserva el individuo; cada hora que duermes es una interrupción a la vida, cada hora que duermes es generalmente una hora que no envejeces.

El insomnio al contrario le cobra un precio al cuerpo. Las noches sin dormir pueden crear problemas nerviosos, y estos son los que crean la plaga de problemas nerviosos que existen hoy día. Sin dormir y descanso el cuerpo no tiene la energía para rechazar infecciones microbianas. Una persona que no puede dormir bien encuentra que es muy difícil atender los problemas emocionales. Básicamente, la persona que no puede dormir bien, no tiene la energía para poder aguantar todo lo que puede enfrentar en un día.

La necesidad de poder ganarle al insomnio entonces es muy importante. El ejercicio abajo, fue desarrollado para qué tú puedas usar tu voluntad para comenzar a dormir cada noche eficientemente:

Termina tus rutinas del día y desviste te o vístete para irte a la cama. Acuéstate confortablemente. Tu cuerpo debe de estar extendido completamente; trata de encontrar la posición más confortable para ti, la posición en cual tu cuerpo se siente relajado y calmado. Cuando encuentras esa posición perfecta en cuál te sientes muy relajado y muy calmado, tienes que inmovilizar tu cuerpo completamente. Éste es un ejercicio de voluntad, el cual tú te entrenaras a mantener una posición en la cama por un tiempo extendido. Por esta razón tienes que estar seguro entonces que has tomado una posición en la cama muy confortable. Tu cuello y tu cabeza tienen que estar en una posición buena y no tienes que aplastar alguna parte de tu cuerpo porque así te pueden dar calambres.

La segunda cosa que tienes que hacer es que tienes que relajar tu cuerpo y los músculos de tu cuerpo completamente. Puedes comenzar relajando tus pies y en esa manera, trabajando para arriba de tu cuerpo, relajas todo tu cuerpo; enfoca tu mente en estas partes del cuerpo y usando tu voluntad ordena a tu cuerpo que se relaje. Por ejemplo; enfoca tu mente en tus pies, con tu mente dile a ellos “relájense ahora”, sigue haciendo lo mismo con todo tu cuerpo. Si quieres puedes leer el artículo  –Aprende a Relajarte Completamente–   en cuál aprenderás cómo relajarte bien y como respirar para poder relajarte bien también.

Cuando tienes el gran deseo de cambiar de posición, pelea contra este deseo con toda tu voluntad. Quédate inmóvil. Tienes que usar el poder de tu voluntad en este tiempo. No te rindas; lucha contra los deseos de tu cuerpo.

Después de como 15 minutos de este estado de inmovilidad, sentirás algo muy rico y suave, es una sensación que te está indicando que lentamente pero seguramente te estás quedando dormido. Tienes que persistir y mantener tu estado de inmovilidad, te darás cuenta en esa manera que poco a poco le ganarás al insomnio. Tienes que estar en este estado de inmovilidad hasta que te quedas dormido profundamente. En poco tiempo te pescara el sueño y podrás dormir tranquilamente. Si te despiertas en la media noche, comienza esta rutina de nuevo hasta que de nuevo te quedas dormido, y en esa manera el insomnio nunca más te ganará.